Discurso Inaugural del Presidente de la CUT al Consejo Directivo Nacional Ampliado
El Consejo Nacional Ampliado de la CUT, nos dio un mandato al Consejo Directivo Nacional. Esta responsabilidad fue por un lado romper la exclusión política que por años existe en el país; y por otro lado tratar de ocupar cargos políticos en el parlamento. El 23 de enero del año pasado, este Consejo Ampliado, nominó ocho compañeros y compañeras otorgándonos la posibilidad de ser candidatos y candidatas a diputados.
El Comité Ejecutivo y el Comité Directivo Nacional realizó un conjunto de gestiones tendientes a lograr ese objetivo.
Dimos un paso fundamental cuando logramos cristalizar el acuerdo, entre la Concertación y el Juntos Podemos Mas, para llegar a un acuerdo electoral que permitiera romper la exclusión.
Esto fue un anhelo de la Central por muchos años. Cada período en los actos del 1° de mayo, llamamos a las fuerzas de la Concertación a ponerse de acuerdo para tener una mayoría parlamentaria y romper definitivamente con la Constitución de Pinochet, y avanzar hacia más democracia y justicia social en nuestro país.
Ese anhelo que fuimos manifestando hace años se cristalizó en ese acuerdo contra la exclusión y logramos finalmente romper con éxito al elegir a 3 compañeros del Partido Comunista como Diputados de la República. Nos sentimos satisfechos por ello, porque es nuestra lucha y nuestra convicción. Pero también queríamos romper la exclusión de otra manera, terminar con al exigencia que nos impone la ley de renunciar a nuestros cargos como dirigentes sindicales para poder optar a un cargo parlamentario.
La Constitución ha hecho que la dirigencia social de nuestro país se mantenga impedida de llegar al parlamento, para levantar la voz del mundo social.
Y esta era nuestra convicción y nuestro anhelo al presentar ocho candidatos. En nuestras discusiones logramos dos espacios: el Distrito 16 y el 46, no fue posible tomar otro acuerdo y otros compañeros tuvieron que ir por otras listas de candidatos pagando más costos de los que pagamos nosotros; por ejemplo nuestro compañero René Tabilo y Esteban Maturana. Desgraciadamente los resultados electorales no fueron los mejores para los candidatos sindicales a pesar de que trabajamos harto, a pesar de que la votación no fue mala. En el caso de Cristian Cuevas tuvo muy buena votación, pero no fue posible doblar. El distrito que a mi me tocó, logramos una votación del 23,5%, 39 mil votos. No fue posible el triunfo y no nos alcanzó para lograr con éxito el resultado.
Fuimos a hacer campaña tomando en cuenta las necesidades de los trabajadores, y particularmente de nuestra CUT, y ese era nuestro anhelo y nuestra esperanza para el país. Primera vez que en la CUT nos enfrentábamos a una elección popular. Sin mucha experiencia nos dimos cuenta que los discursos de los contenidos y de democracia, y de la necesidad de reformar la Constitución no llega, como ha cambiado nuestro país sin que nos diéramos cuenta.
Tuvimos que luchar con escasos recursos económicos, contra los paseos que organizaban los candidatos con mucho dinero. También luchamos contra la corrupción y las mafias. Si a mi me preguntan que tengo que hacer con el narcotráfico cuando sea diputado, yo digo que hay que hacer todo lo posible por erradicarlo.
Fuimos a hacer la campaña con principios y con valores. Comento esto porque no será la primera vez que nos enfrentemos a una campaña como ésta. Hicimos esta campaña en contra de nuestros propios partidos. Ningún partido en el caso de mi Distrito trabajó en mi campaña, lo hicimos solos con la CUT, con los trabajadores y dirigentes comprometidos.
De todas maneras valió la pena atravesar esta experiencia. No hay que perder de vista que los trabajadores y la CUT con sus dirigentes sindicales deben ocupar todos los espacios para poner en debate los temas de los trabajadores. Debemos hablarle más de política a nuestros compañeros, sólo con reajustes y sólo con bonos no se construye la sociedad que queremos.
Hemos cometido errores ocultando nuestra visión política y nuestros pensamientos. La idea de construir el Chile que queremos.
Lo siento por la CUT, lo siento por los trabajadores y por todos los compañeros y compañeras que tenían la esperanza puesta en nosotros. Agradecemos a ellos el esfuerzo desplegado durante la campaña.
Agradezco a la CUT la posibilidad de poder mejorar las leyes.
Hoy, tenemos un cuadro político con la posibilidad cierta de una elección presidencial adversa.
La derecha política a través de los medios de comunicación ha logrado llevar a cabo una estrategia de descrédito a la política y de los partidos, y ha logrado también instalar en el país, que la política es corrupción y que le hace daño a Chile, y además que hay que gobernar sin ellos, y que es necesario terminar con esto, instalando la necesidad de un cambio.
Pero la derecha ha ido más allá. Ofrece bonos; ofrece un millón de empleos, pero no dicen que tipos de empleos, ofrecen cambios a las leyes laborales. Y esto porque la derecha hace 50 años que no gobierna el país a través del voto popular, y después de recuperar la democracia ha insistido llegar a gobernar y esta vez tiene la última oportunidad de hacerlo, pues si no gana, tendrá que entrar a hacer un proceso de revisión, 20 años o 24 fuera del Gobierno.
La Concertación que ha gobernado 20 años, se le ha producido un serio desgaste, se ha disminuido y ha mostrado quiebres internos que hacen que el país desconfíe de sus posibilidades de gobernar.
El apoyo ciudadano que tiene la presidenta Bachelet, que es más del 70% no se traspasa a su Coalición, y es raro lo que sucede, por lo que el clima político hace que las personas de nuestro país hayan castigado con el voto. Estamos en una etapa donde hay que entender en un hipotético caso que ganara la derecha (aunque creo que no será así), los más afectados será la gente del mundo popular y los trabajadores.
Los partidos se van a reacomodar, algunos se posicionarán en la oposición, pero el costo lo pagarán los trabajadores y trabajadoras de nuestro país.
Los invito a reflexionar sobre esto.
La disyuntiva en torno a si el país continúa en la etapa de reformas parciales y meros avances con políticas asistenciales a los más pobres, o en definitiva, se cierra el círculo de poder de la derecha. Ya tiene el poder económico y ahora tiene mayoría en el Parlamento e instalaría entonces un neoliberalismo de corte derechista cuya lógica es achicar el Estado. Una derecha que quiere concentrar el poder de la empresa privada para reducir el poder del Estado. Una derecha que corrige el estado formal y no la democracia de los derechos de los ciudadanos.
Eso es lo esta en juego en estos momentos, y frente a esta disyuntiva debemos reaccionar.
Algunos compañeros y compañeras de los sindicatos que recorrí durante la campaña, me mencionaban que “daba lo mismo quien gobernara porque siempre vamos a trabajar”, claro que hay que trabajar, pero en qué condiciones?, que se respeten sus derechos y sus condiciones laborales.
Compañeros ustedes se habrán dado cuenta de toda la lucha y el desgaste incansable que ha tenido la CUT durante varios años, y hemos logrado algunos acuerdos. Si el candidato de la derecha llega a gobernar nos tendremos que olvidar que tenemos alguna posibilidad de establecer acuerdos.
Si no hacemos un esfuerzo por evitar que la derecha llegue al poder, ustedes ya saben compañeros lo que sucederá con los trabajadores cuando ello ocurra.
Nosotros lo decíamos en enero pasado, la CUT jamás apoyará ni propiciará a votar por un gobierno de derecha, siempre optaremos por mas igualdad y mas democracia, la derecha es la negación misma de todo eso.
Cuantos compañeros y compañeras entienden esto?. Muchas veces ocultamos lo que pensamos. Debemos hacer un esfuerzo por introducirnos en la política, esto nos exige fortalecer nuestras organizaciones de base e intermedias para hacer posible que los trabajadores ocupemos los espacios políticos y tengamos un espacio para plantear los problemas de los trabajadores, de otra forma terminaremos luchando sólo por un reajuste.
Yo quiero un mejor futuro para los trabajadores y sus familias, yo quiero que los trabajadores sean felices.
Y quiero que mi pueblo se sienta feliz de la vida que lleva y no de amarguras de cómo enfrentar la salud y la educación de la familia.
Tenemos la oportunidad hoy de parar a la derecha, pero eso no significa aguantar que las cosas sigan como están, aquí hay muchas cosas que no se han hecho bien, otras que se han hecho y otras que se han olvidado de hacer. Hay acuerdos que no se han cumplido, y este Gobierno tiene una tremenda deuda con la CUT y los trabajadores.
Debemos reflexionar frente a estos temas, tenemos que ser muy claros.
Presentaremos un voto político pensando en lo que tenemos que hacer frente a la segunda vuelta, pero no es un apoyo incondicional, es evitar que la derecha llegue al poder.
Sabemos si, que si no tenemos organizaciones sindicales fuertes, cualquiera sea el gobierno, nadie hará nada por nosotros, si nosotros no luchamos. Desde ese punto de vista quiero señalar que nuestra apreciación es que tenemos que luchar ya no por cosas intrascendentales, sino temas concretos.
“Entre elegir el pan por la libertad, elegiría la libertad por luchar por el pan”.
Creo que nosotros si no buscamos reformas que fortalezcan nuestras organizaciones, nos vamos a equivocar, necesitamos reformar las leyes.
Lo que queremos es que el trabajador cuando entre a la empresa sea automáticamente inscrito, demos la libertad de salir pero no entrar.
Hoy hay empresas que tienen más de 30 sindicatos. Una ley que les permita negociar por sector, por ejemplo los trabajadores de las empresas del retail deberían negociar todos juntos.
Necesitamos apuntar a aquellas materias que fortalezcan el poder para luchar por nuestros derechos, hoy no vamos a profundizar pero si trabajar en esa línea.
Creemos en nuestros compañeros y compañeras, en la posibilidad cierta de trabajar duro en la fuerza sindical que necesitamos.
Al candidato de la derecha no le gustan las cúpulas sindicales, y ha dicho que necesita dirigentes comprometidos con el país y con la empresa, y eso significa que intentaría dividir a los sindicatos y formar una central de trabajadores paralela a la nuestra. Sin embargo, esta CUT nunca traicionará sus principios.
Por eso, los llamo a evitar esto, no porque compartamos lo que se ha hecho y lo que se está haciendo, porque lo que puede ocurrir puede ser peor. Debemos buscar los espacios políticos ampliando la democracia.
Trabajaremos por la democracia de los derechos y evitemos que la derecha llegue a gobernar.
Los invito a reflexionar y a tomar posición y no con ambigüedades, el movimiento sindical debe tomar posición, estamos tomando partido por la Democracia y la Justicia social.
Compañeros y compañeras, los invito a que hagamos de este proceso ampliado un proceso de gran reflexión y compromiso político y a fortalecer la CUT y a trabajar incansablemente.
Muchas gracias
Arturo Martínez
Presidente Nacional
Central Unitaria de Trabajadores